Incluso el hombre más sabio sólo sostiene una vela en pleno sol.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Los Escritos 54





En la Zomba había un puerto adonde acudían los lugareños en busca de cajas de ron. Los marineros saltaban de los barcos en cuanto atracaban y se adentraban por las callejuelas guiados por el olor de palisandro que despedían las cofias de los burdeles. Las mujeres salían a las puertas de las casas pintadas con colores chillones para anunciar a bombo y platillo el número de camas libres que podían ofrecer. Los niños se escabullían de los hogares hasta altas horas para bajar al caladero o simplemente para vagar por las calles mientras sus padres se acostaban con las vecinas y sus madres hacían lo propio con algún desconocido marinero de Sarrá, de Samoana, de Fidygeh o de cualquier otro lugar con algún nombre exótico. No era difícil encontrar peleas de gallos ilegales, partidas de billar amañadas o incluso timbas de cartas en las que lo único que estaba prohibido era no apostar. Y tampoco costaba demasiado comprar Opio o acudir a Barrth, la casa donde se preparaba la flor de Loto. En general, allí se respiraba un aire que invitaba a sonreír a la vida. Aunque, evidentemente, la muerte acechaba detrás de cada esquina.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sinónimos de Lucro 06

El último número del fanzine Sinónimos de Lucro ya está disponible. Para cerrar la publicación se ha editado un especial de 266 páginas en las que podréis encontrar, entre otras muchas y mejores cosas, alguna ilustración mía. Para hacer un pedido, que son 5€ de nada, podéis dirigir un mail a la dirección: sinonimosdelucro@gmail.com. Para abrir boca os dejo con el vídeo promocional.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Isidro y Moises

14N, día de huelga. Que las palabras de Isidro y Moises os sirvan de guía.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Los Escritos 53




¿Quién escribirá la historia de lo que pudo haber sido? De las palabras no dichas, de las señales ahogadas, de nuestra vieja costumbre de rehacernos cada día como si nada hubiese pasado, como si a cada hora amaneciese en nosotros una posibilidad, como quien lleva un mar dentro del pecho, como si el ojo contuviera toda esa inmensa colmena que es el firmamento en su breve pupila. ¡Ah! ¿quién escribirá la historia de lo que pudo haber sido? Esa será, si alguien la escribe, la verdadera historia de la Humanidad.

jueves, 1 de noviembre de 2012

El Dibujo de Noviembre


Día de todos los santos, fiesta nacional y nuevo mes. Esta vez os traigo un dibujo más de tipo Manga, tramado con Photoshop. En el ordenador se ven bien las tramas de las imágenes en JPEG, pero para imprimirlas correctamente lo mejor es pasar el dibujo a Mapa de bits en tramado de difusión y guardar la imagen en formato TIFF (truco del mes). En su día ya expliqué cómo se podían hacer tramas con Photoshop para aplicarlas a las páginas de un cómic aquí. Esa entrada, por tener un título tan perseguido por los usuarios en los motores de búsquedas es la segunda más visitada de este blog. Por eso cuando miro las estadísticas de visitas que tiene el blog siempre pienso: no hay tanta gente que quiera ver el blog, simplemente han llegado aquí para aprender a tramar sus cómics. En fin, para demostrar que el tutorial sigue siendo tan válido como el primer día, ahí queda el dibujo del mes. Aprended a tramar, que es muy importante, sobre todo los que dibujáis Manga. Pero hacedlo en otro momento, que hoy es día de ir a visitar a los antepasados. La música del mes en su botón habitual.



sábado, 27 de octubre de 2012

La Chica Que Saltaba A Través Del Tiempo

Aunque no es nada habitual, hoy os dejo una película que vi hace poco y que merece mucho la pena. No soy muy de recomendar películas o cómics, cada cual tiene sus gustos, pero esta vez me he decidido a compartirla porque curiosamente y a pesar de su calidad, esta película no es muy conocida. Si la habéis visto, bien por vosotros y si no, espero que os guste.

viernes, 26 de octubre de 2012

Los Escritos 52







Johannes Niemand no era un niño como los demás. Mientras los otros se pelaban las rodillas jugando, Johannes pasaba su tiempo leyendo y dibujando. No entendía por qué todo el mundo se empeñaba en decir que era callado, sus largas conversaciones con autores de todo tipo lo dejaban exhausto. Un día alguien le dijo: "Eres raro" y al transmitirlo con preocupación, sus padres y amigos corroboraron: "Es que, eres raro", qué desilusión. Johannes Niemand se educó en la creencia de que, o le sobraba o le faltaba algo, pero sin darle más importancia, él siguió leyendo y dibujando. Fragatas, lianas y héroes de acción ocupaban su mente mientras en clase todos atendían la lección. En su tiempo libre Johannes experimentaba con el barro; quería crear al hombre, o en su defecto, a algún personaje inventado. Escribía poesía; esa que, con úlcera estomacal incluida, luego recitaba su tía. A Johannes le importaba poco el mundo, por eso ni entendía de política ni sabía de la vida. En su mente sólo se oía un rumor: "sigue a lo tuyo, que lo demás es ilusión". ¿Y qué fue de Johannes os preguntaréis? Pues increíblemente y aunque parezca contradicción, creció y sigue siendo un niño, ¡qué fastidio! A Johannes Niemand le fue todo lo bien que pudo haberle ido, dicen que a veces escribe escritos.

viernes, 19 de octubre de 2012

Los Escritos 51





Nadie, dijo Giordano Bruno, puede amar la verdad o el bien, si no aborrece a la multitud; y el artista, pese a que se sirve de la multitud, tiene buen cuidado de aislarse de ella. Puede que para muchos haya alguna razón más evidente que otra para que esto ocurra, pero la verdad es que sólo hay un motivo. El fruto que cae del árbol en medio de un bosque, choca contra un suelo endurecido por el follaje, las ramas y las raíces de los mismos árboles que dejaron caer el fruto, impidiendo así que éste arraigue, y de esta manera simplemente queda posado sobre la superficie. En cambio, el fruto que cae en un terreno baldío, cala en la tierra, se nutre de ella, crece y se desarrolla plenamente. La multitud es al artista lo que el bosque al fruto. Es en la soledad, en la tierra baldía en la que nada hay, donde el artista se sienta, medita, hace florecer sus ideas e historias y crea.

viernes, 12 de octubre de 2012

Los Escritos 50



  

Sólo era cuestión de tiempo que D. notara el sufrimiento que imprimía en su tono al hablar. Usaba una expresión rara: "la unción de la cópula". Pero ya nadie le reía aquella gracia desgastada. Las mujeres habían empezado a evitarlo como a un apestado y eso lo empujó a convertirse en una especie de Licurgo intransigente y amoral. Cuando comía lo hacía como un cerdo y cuando hablaba parecía tan estúpido que conmovía los sentimientos de su auditorio hacia la compasión. Nadie se atrevía a decirle nada. Había desatendido tanto su vida que ya no se lavaba. Gritaba y hacía uso de la violencia por cualquier razón. Y a su mujer la tenía tan abandonada que yo temía constantemente encontrarla cualquier día en mitad de la calle como a una perra en celo. Y sabíamos perfectamente lo que había que hacer. Es sólo que al final no lo hicimos. En nuestras mentes había anidado la tibieza de la comodidad. El esfuerzo suponía sufrimiento y el sufrimiento nos resultaba tedioso y vano. Era el polvo el que lentamente se posaba sobre nuestra resolución; la de despertar su conciencia sobre su propia desgracia. Poco a poco todo iba quedando cubierto y ennegrecido. Quizás la nieve pudiera limpiarlo. O quizás la luz. El problema era que no podíamos obligar a nadie a salir y ver el sol.
 

viernes, 5 de octubre de 2012

Los Escritos 49






Ben-Belay daba al público especulaciones extravagantes y ridículas. Historia de lo futuro. Productos cultivados como la obra de Musa; locuciones sobre materias poco respetables; pronósticos de zumbas; párrafos de pasatiempos frívolos. "Ésta es la retórica con que millones de personas se expresan a través de un método común", decía: "la verdadera ciencia es la que se emplea en la artillería". Y su propia satisfacción al decir estas cosas rezumaba como un incensario. "Todos los jóvenes tienen una misma voluntad" continuaba luego, "la de levantarse y caminar. Pero antes de hacerlo se olvidan de mirar hacia arriba. Sólo cuando se han golpeado y maldicen caen en la cuenta que sobre sus cabezas pendía un gran techo maderado que impedía que estos realizaran su voluntad, la de levantarse y caminar." Ben-Belay hablaba sobre la fortuna, sobre la vida, sobre el papel que un reinado había tenido en las generaciones siguientes y luego se echaba a reir: "Mi afición es la poesía" gritaba estrepitosamente, "todo el mundo sabe que la poesía es la piedra de toque del buen gusto de una nación o de un siglo." Ben-Belay hablaba para un gran público que parecía escuchar como hipnotizado, pero curiosamente, Ben-Belay siempre caminaba solo.